Comida en los vuelos

español, food

Una de las cosas que me gusta de volar son las sorpresas de la comida que dan a bordo. A veces buenas sorpresas a veces casi siempre  no sé si reír o llorar. En internet dicen que el costo del alimento por servicio en clase económica es de un dólar o menos. Sólo rumores, nada oficial.

En mi vuelo de Santiago con conección en Brasil tuve desayuno y almuerzo.

Me gustó más el desayuno de Avianca Brasil y los sobrecargo de vuelos fueron más simpáticos. El pan de Avianca estuvo frío, pero qué puedes esperar en económico (?). Pero me gustó más que el primero porque me dieron frutas y elección entre un sándwich de jamón y queso o fiambres con queso. Elegí la segunda elección.

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Me dieron almuerzo sólo en mi vuelo desde Madrid a Sao Paulo. La buena sorpresa fue que el pan estaba caliente y el sabor de la salsa estuvo bien. También tenían pasta pero nunca elijo pasta a bordo de vuelos. ¿Por qué? Siempre están sobre cocidos. El postre fue una especie de crema de limón (no mousse). Sólo le di una probadita.

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Aún estoy en Madrid

español, random

El otro día pasé por el centro cerca de Sol y me encontré entre tanta oferta de fast food y comida para turista, un lugarcillo donde aún sirven comida casera sin que llore el bolsillo. Un menú a 10,50 euros. Nada mal para la zona donde se encuentra. Precio-calidad se corresponden.

Primero me han dado una ensaladilla de papas y morrón, supongo que venía junto al menú. De primer plato me he pedido un gazpacho andaluz (si has visto nuestro instagram -@theundercoverpig- habrás visto la foto primero 😉 ) y de segundo un cocido madrileño -yummy-. La verdad andaba buscando callos a la madrileña que me encantan, pero por lo visto, ese día nadie lo quiso poner en el menú. Para la otra será. De postre un café fue ideal para ese día. La atención fue muy amable. Los que atienden son ya personas mayores.

El restaurante se llama “La Farola” y dice que data de 1864. Queda en calle Tetuán 20, a tres minutos desde la salida de metro Sol.

 

Darse una vuelta por “El Rastro”

español, lifestyle

“El rastro” es un mercadillo que ya tiene vaaarios años que abre todos los domingos y días festivos de 9am a 3pm en Plaza del Cascorro en Madrid, pero a las 3pm aún puedes comprar cosillas a última hora ya que algunos estarán recién desmontando su cubículo. Los negocios se colocan en las calles, así que si no te gustan las aglomeraciones te recomiendo caminar por las veredas.

Allí puedes encontrar de todo. ¡Pero de todo! Que quieres ¿juguetes? ¿zapatos? ¿carteras de cuero? ¿ropa? ¿artículos de fútbol? ¿artesanías? ¿etc, etc? aquí tienes todo ésto y más. Si después de tanto caminar te baja el hambre puedes ir a los muchos restaurantes, bares y cafés que hay alrededor. Eso sí, los precios de los menús son más carillos que a unas cuántas cuadras más lejos del mercadillo. Vi menús de entre 15 y 16 euros, cuando en otras partes puedes encontrar de entre 10 y 12 euros. Que también ¿te dieron ganas de hacerte un tatuaje y piercing? No problem. Por el lado de las veredas hay un par de negocios que realizan éstas artes. No sé de la calidad de sus tatuadores, pero de que hay, hay, tienes la opción.

Sin duda alguna darse una vuelta un domingo por “el rastro”, vale la pena. Y si no encontraste algo que te gustara, bueno, podrás decir que has conocido “el rastro” de Madrid. Que tengan un bonito Domingo!

También puedes encontrar dedales para coleccionar y cosas que dan miedo…como el cervatillo que enontré.

 

Croquetas y cerveza

español, lifestyle

Cerca del metro Sol, al lado del El corte inglés hay un restaurante que pasa ocupado. Se llama Casa Labra y es un lugar que madrileños y turistas van a probar sus croquetas y sus tapas de bacalao, también tienen banderilla -de atún con morrón-. Entrando por el lado derecho hay un stand que parece la caja de pago, ahí se piden y pagan las tapas a consumir y los bebestibles se piden y pagan en la barra.

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No es caro como pensaba. Me pedí una caña y tres croquetas, a 1 euro cada una. En poco rato después de abrir se comienza a haer cola para comprar. Si te quieres sentar, al fondo del restaurante tienes un salón con mesas y sillas. Pero creo que la gracia es disfrutar como un local, de pie en la barra, creo, no?

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Mercado de San Antón

español, lifestyle

El Mercado de San Antón se encuentra a pocos minutos saliendo de la estación de metro de Chueca. En la planta baja está el supermercado, pero si eres como yo que le gusta ir a mironear los productos a los mercados, entonces este lugar te encantará. Más amplio que el mercado de San Miguel, cuenta con cuatro pisos en total y ofrece frutas, pescados, dulces, etc, hasta patatas fritas con distintos sabores. Para tapear o probar sus productos están principalmente el segundo y tercer piso. En el tercero hay terrazas, así que en estos tiempos de olas de calor, se llenan. No creas que sólo van turistas! Locales de todas las edades disfrutan de este espacio que está abierto todos los días del año hasta las 12 de la noche. Hoy vi a una pareja de abuelitos y entre los dos se hicieron con una botella de sidra y él lo servía con saber, vaya!

Hay tapas de todos los precios, y desde los tradicionales hasta los gourmets. Sí o sí probar los de bacalao, las de brandada están buenísimas y cómo no, hay que disfrutar de los boquerones y pulpos a la gallega. La verdad tienen muchas variedades y con la imaginación de los nuevos cocineros más variedades aparecen sin que esto signifique que las tradicionales pasen en un segundo plano. Aquí se cuida y se respeta las delicias tradicionales. También tienen tapas calientes como fritos y croquetas que salen bastante rápido. Ahora me voy a tapear! Nos vemos!

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Con las manos

español

Hoy fui a una cafetería y me pedí un sandwich. Me dieron tenedor y cuchillo pero tengo un problema con los sandwiches. Me complica comerme los emparedados con cubiertos. Siempre termina siendo un desastre, el tomate, la lechuga, el pan, etc. Cuando trato de cortar el pedazo todo se dispersa en el plato y tengo que pinchar cada cosa con el tenedor para “armar” otra vez el sandwich. A la persona que se le ocurrió poner cositas ricas entre dos rebanadas de pan, felicitaciones, fue un genio!  Siento que  comer emparedados con cubiertos es perder un poco la idea original de su “practicidad”, pero obviamente si estas en un restaurante sí te los darán, ya que no son cadenas de comidas rápidas. Personalemnte, es más comodo comerme un sandwich con las manos 🙂

Y tú ¿cómo prefieres comer tus emparedados, con cubiertos o con las manos?